diciembre 22, 2008

El gordo y la flaca

No vi, no oí, casi ni siqueira hablé. Ni tenía un discurso preparado por si me tocara ,ni me imaginé con la peña, barra libre a todos que hoy quien paga la cuenta soy yo mismita! Despilfarrando cava por todo lo alto, igual F1. Que va... ¡Ni pedrea ni caracoles! Me conformaría con el reintegro, que los veinte euritos ahora los estaría utilizando para pagar unas cuantas cañas y hundirme un poco más en el vaso de la desilusión. Eso es culpa del calvo que ya no protagoniza mas el anuncio de la lotería de navidad. Por lo menos, en sus tiempos, la cosa estaba un poquitín mejor. ¿O sería yo que estaba menos ahogada en deudas? Y que la suerte te acompañe, JA-JA-JA ! Como el blog no tiene sonido, imaginaos el "JA-JA-JA" como una risa irónica o maquiavélica. O las dos cosas juntas!
No me mareé con el girar del bombo. Y menos peor que tampoco acompañé a los niños cantando los números. Vale, vale, que los niños son una monada!  Pero, al cuarto de hora ,ya suena algo estridente a los oídos y monótono a la vista el ir y venir de los mocosos. Al ahorrarme en escucharles, ahora no suena como una putada-ada-ada el número del billete agraciado. Pasando en autobús allí por Recaredo se liaba la gorda. La gorda no, el quinto premio. Cámaras del canal local, gente amontonada en la puerta y una que sujetaba una reproducción, en folio grande, del cupón que compró en aquella administración. Cómo para reírse, vamos...JI-JI-JI (irónico y maquiavélico). Me entraron ganas de llorar, de bajar del bus y acabar con aquel cachondeo de los coj... digo, de los millones. Qué bien que cuento con mi prozac amigo, éste que ameniza mis penas y me consuela al pensar que mis humildes 20 eurillos son parte de lo que se llevaron los felices (¿?) afortunados, buah buah buah ! Sacaré el comodín y utilizaré el célebre refrán: "DINERO NO TRAE FELICIDAD". Bueno, ya desahogué y me siento menos usurpada aunque... igual de gilipolla !
Y el dentista me dice, en un intento falido de imitar mi acentillo: "menos samba y mas traballar" y me suelta un "JE-JE". Sería el momento exacto de pegarle un torta! No obstante, dejé barata la bromita.
Adoro refranes pero ni el "mala suerte en el juego, buena suerte en el amor" levanta mi moral en el último intento de 2008 de tener que pringar menos. Y mala leche a parte, creo que tendré que hacerle caso al dentista.

Durante años, y como en éste, no podría ser diferente! Mi gordo de navidady de todas las tardes.

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